Este relato erótico interactivo contiene varias historias que podrás ir descubriendo a medida que vayas escogiendo las opciones que decidas en cada momento. Eres tú quien controla la historia y quien decide hacia donde la quieres hacer llegar. Disfruta de la aventura.

Relato erótico leído
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Idioma: Español-España
Autor: Alex Blame

—¡Joder, tío! ¡Qué alegría! —dice Jorge dándote una palmada que casi te cambia los omóplatos de lado— ¿Cuánto tiempo hacía? ¡Vaya casualidad!
—Tres años, si no recuerdo mal. —dices saludando al viejo amigo de la facultad y haciendo una señal a la camarera para que te traiga un par de cervezas.

Puri se acerca a vosotros y se inclina provocativamente para serviros las birras. Tú no puedes evitar echar una mirada a aquel par de melones morenos, tiesos, burbujeantes, atrayentes…
Abres la boca para decirle algo bonito como siempre que paras allí, pero Jorge te lo impide riendo.

—No seas capullo. —te dice Jorge— No la conozco de nada, pero se ve a la legua que esa tipa nunca te hará caso más que para que vacíes su nevera de cervezas.
—Ya lo sé, pero últimamente la cosa está muy chunga. No recuerdo la última vez que eché un polvo en condiciones así que tiro con postas. —replicas tú.
—Quizás te equivocas y no buscas en los lugares adecuados. —dice Jorge con una sonrisa— Hace tiempo que los bares han dejado de ser el mejor sitio para ligar.
—Y ahora es cuando me cuentas tu táctica infalible y me dirás que te lo montas cada día con una distinta. Adelante, me tienes en ascuas.
—Internet. —dice Jorge lacónico.
—¿Cómo?—preguntas desconcertado.
—Internet, las páginas de contactos. ¿Nunca has probado?
—No. —respondes sorprendido— ¿Pero eso no es un nido de mentirosos y gente a la que le gustan las cosas raras?
—¡Qué va! Eso era antes. Ahora a la mayoría de la gente le pasa como a ti, no tenemos tiempo para chorradas y con estas webs te ahorras mucho tiempo y puedes ligar mientras estás en la oficina. Con un poco de suerte puedes tener una mujer en poco tiempo, si eres hábil, varias.
—Me estás vacilando. —dices tú pensando que tu amigo se está tirando el moco.
—Qué va, yo tengo tres perfiles en tres páginas diferentes. Uno en el que parezco un pobre hombre con una mala suerte increíble, para ablandar a las maduritas, otro en el que aparezco con el Porsche de mi primo para atraer a las jóvenes guapas y avariciosas y una última en la que me muestro tal como soy para atraer a las más guarras y depravadas. —responde él con una sonrisa de lobo.
—Y así follas todos los días.
—No todos, de vez en cuando una te sale rana, pero en general mi vida sexual ha mejorado una barbaridad desde que estoy en ellas.
—Va, chorradas. —replicas tú apurando la cerveza de un trago y mirando el culo de la camarera cimbrear en busca de un nuevo botellín.
—¿Chorradas? Ya verás. —dice Jorge sacando el móvil y entrando en la página arrumacos.com.

Ante tus ojos Jorge abre su perfil y pincha en un botón con la leyenda “posibles contactos cercanos”. Enseguida se abre una ventana y surgen casi inmediatamente cuatro candidatas. Las dos primeras rechazan a Jorge nada más ver su perfil, pero las otras dos le siguen el juego y chatean un rato con él. Diez minutos después una de ellas le invita a “tomar algo a su casa”.
Ante tus ojos incrédulos Jorge se despide y con una sonrisa, no exenta de sorna, te desea suerte con la camarera mientras sale del garito colocándose el paquete.

Llegas a casa medio borracho después de una larga e infructuosa noche. La cabeza te da vueltas y te metes en la cama deseando un sueño que no llega. Te das la vuelta en la cama y ves el portátil descansando sobre la mesilla.
Lo miras, dudas, lo piensas de nuevo y finalmente abres el ordenador. La pantalla se enciende con un leve ruido y aparece la página de inicio del sistema operativo. Levantas la mano y después de dudar otro instante abres el navegador y pones “contactos” en el buscador.

Salen varias páginas y tras dudar entre varias, te decantas por la que más miembros tiene: Amorrápido.com
No te lo piensas y te registras lo más rápido posible para no echarte atrás. Tras dar tus datos básicos, describirte un poco y añadir una de las pocas fotos en la que no pareces tonto del todo, te describes lo más favorablemente posible y eliges tu mujer perfecta. La página procesa tus datos y antes de terminar te pide que seas totalmente sincero y digas cuál es la cualidad que más valoras en una mujer.
Dudas un momento pensando qué es lo que deseas…

Rubia

Opción 1

Te acuerdas de la camarera y de la sonrisa lasciva que muestra cada vez que le pides otra cerveza y decides que quieres algo totalmente distinto así que escribes: rubia de aspecto angelical

Rubia
Mulata

Opción 2

Te acuerdas de los pechos morenos de la camarera y escribes: mulata

Mulata
Pelirroja

Opción 3

Recuerdas a la camarera y dudas, pero finalmente reconoces que son las pelirrojas las que te vuelven loco.

Pelirroja
Camarera

Opción 4

Recuerdas las curvas de la camarera y escribes: voluptuosas

Camarera