Exhibicionismo

Una buena esposa sumisa

Y cuando sentía la proximidad de mi orgasmo me conminaba a resistirme a él y a esperar más adelante su autorización. Creo que yo ya estaba instalada en una especie de estado orgásmico continuado. Fascinada y entregada.

Me niego a ser lesbiana. Capítulo 21: El club de los selectos

Todas esas incógnitas me despertaban una increíble y morbosa sensación, me fascinaba estar rompiendo con esos modelos sociales que tanto tiempo me habían apresado y que no me habían permitido expresar mi sexualidad a gusto.

Un buen marido

La vergüenza puede provocar una gran excitación sexual. Puede ser fuente de un gran y prohibido placer que toda mujer debería conocer y disfrutar como yo he aprendido a hacerlo...

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