...lo hice tan fuerte que me dolió, pero era parte del castigo que merecía. Allí grité. Grité y luego grité más fuerte. Parte de mí quería que todos mis vecinos oyeran que me estaba masturbando… o que estaba teniendo relaciones sexuales con alguien. Quedé acostada de lado, con el cuerpo en un almohadón y la cabeza en otro...